Una convocatoria de empleo público abre un proceso selectivo y concreta las reglas que deben seguir la Administración, el órgano de selección y las personas aspirantes. Debe leerse junto con sus bases, anexos, correcciones y las normas aplicables al cuerpo o categoría. No equivale a la oferta de empleo público: una oferta puede ejecutarse mediante convocatorias posteriores.
Como referencia para el ámbito estatal regulado por el Real Decreto 364/1995, sus artículos 15 y 16 prevén la publicación de convocatoria y bases en el BOE y detallan su contenido: características y número de plazas, destinatario de solicitudes, requisitos, sistema selectivo, pruebas o méritos, órgano de selección, calificación y programa, entre otros extremos. El programa puede remitirse a una publicación anterior. Estos preceptos no convierten al BOE en el único boletín posible para cualquier Administración.
Para presentar la solicitud, identifica el plazo exacto, su unidad de cómputo, el día inicial y la publicación que lo activa. No existe una regla universal de veinte días hábiles para todas las oposiciones. En procesos autonómicos o locales puede ser necesario leer varias publicaciones, con funciones distintas. Comprueba también rectificaciones y avisos en los canales que señalen las bases.