El artículo 17.1 CC dispone que son españoles de origen los nacidos de padre o madre españoles (letra a) y los nacidos en España de padres extranjeros si, al menos, uno de ellos hubiera nacido también en España (letra b). El mismo precepto establece excepciones, como la de los hijos de funcionarios diplomáticos o consulares acreditados.
El mismo artículo añade otros dos supuestos: los nacidos en España de padres extranjeros si ambos carecen de nacionalidad o si la legislación de ninguno de ellos atribuye la nacionalidad al hijo (letra c), y los nacidos en España cuya filiación no resulte determinada (letra d). Se presumen nacidos en territorio español los menores cuyo primer lugar conocido de estancia es territorio español.