Una bolsa de trabajo organiza candidaturas para cubrir necesidades temporales de una Administración. Puede servir para nombramientos interinos o para contratación laboral temporal, según el colectivo y la regulación. El nombre no determina por sí solo cómo se entra, qué puntuación se exige o cuánto dura.
Algunas listas se forman a partir de un proceso selectivo y otras mediante procedimientos específicos. Las reglas pueden valorar ejercicios, méritos u otros elementos permitidos, y establecer ámbitos territoriales, disponibilidad o causas de exclusión. No debe afirmarse que toda bolsa se ordena únicamente por nota de examen ni que participar en cualquier oposición da derecho a integrarse en ella.
Como ejemplo delimitado, la base 15 de la convocatoria AGE de 18 de diciembre de 2025 permite a la Comisión Permanente de Selección elaborar listas de candidatos de ingreso libre con la calificación que considere suficiente y exige los requisitos de la convocatoria. Esa previsión no se convierte en una regla para sanidad, educación o justicia. Estar incluido en una bolsa tampoco garantiza un llamamiento, una plaza permanente o un periodo de trabajo determinado.