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Cómo preparar Radiodiagnóstico Osasunbidea 2026: plan de estudio

Actualizado Equipo Red Opositor 8 min de lectura

El Bloque específico de Radiodiagnóstico para la OPE de Osasunbidea : 14 plazas es un procedimiento independiente dentro de la convocatoria de Facultativo/a Especialista de Área: se compite solo dentro de la especialidad, con 7 plazas de turno libre y 7 de promoción interna. La referencia oficial es la Resolución publicada en el BON.

La fase de oposición arranca en noviembre de 2026 y consta de dos pruebas tipo test que se hacen el mismo día y seguidas: una teórico-práctica sobre las materias del puesto, con penalización de errores, y una resolución de casos clínicos prácticos. Cada una se valora sobre 33 puntos y exige un mínimo de 16,5 para no quedar eliminado. Después llega la fase de concurso de méritos, no eliminatoria, con un máximo de 39 puntos.

Cuánto tiempo necesitas

Las bases no fijan horas de estudio ni un tiempo mínimo de preparación. Lo que sí marcan es el calendario: el plazo de solicitud es de veinte días naturales desde el día siguiente a la publicación en el BON y es improrrogable, y la oposición comienza en noviembre de 2026. Entre la publicación de la convocatoria (agosto de 2026) y el inicio de las pruebas hay, por tanto, unos tres meses.

Con esa horquilla, una planificación realista para quien compagina el estudio con el trabajo se mueve entre 10 y 12 horas semanales, lo que supone entre 120 y 150 horas en total. Con 17 temas, eso equivale a trabajar algo menos de dos temas por semana dejando las últimas para repaso y simulacros. Si partes de un temario que no has tocado desde la residencia, la carga sube: el temario cubre desde la radiología torácica hasta la docencia y la investigación, e incluye áreas que no se ven a diario en un servicio.

Un criterio útil para decidir el ritmo: las dos pruebas son eliminatorias por separado. No basta con dominar la teórica y confiar en los casos clínicos, ni al contrario. El plan debe reservar tiempo a las dos desde la primera semana.

Plan de estudio por semanas

Este reparto es orientativo y se puede comprimir o estirar según el punto de partida. La lógica es dejar las últimas semanas libres de temario nuevo y cargarlas de repaso y simulacros.

SemanasTemasFoco de la semana
11 y 2Radiología torácica y cardiovascular: patrones y técnicas
2-33, 4 y 5Abdomen y tubo digestivo, hepatobiliar y pancreática, renal y genitourinaria
4-56 y 7Aparato locomotor y neurorradiología
68 y 9Cabeza y cuello, mama y BI-RADS
710 y 11Radiología pediátrica y urgencias
812 y 13Intervencionismo e imagen funcional e híbrida
914, 15, 16 y 17Contrastes, protección radiológica, organización y calidad, docencia e investigación
10-12Repaso completoRepaso por bloques, casos clínicos y simulacros semanales

Tres reglas para que el plan funcione:

  • Repaso espaciado desde el primer día. Cada tema se cierra con un repaso a los siete días y otro al mes. Los temas 1 a 11 son los que más peso tienen en la práctica clínica y los que más se olvidan si no se revisan.
  • Simulacro semanal a partir de la semana 5. Primero por bloques de dos o tres temas, luego mezclando todo el temario. El formato del examen es test con penalización, y eso se entrena, no se improvisa.
  • Casos clínicos todas las semanas. No los dejes para el final: son una prueba propia, con su puntuación y su mínimo de 16,5.

Si prefieres no montar el calendario desde cero, el curso del bloque específico de Radiodiagnóstico de Navarra 2026 incluye un plan de estudio del bloque específico hasta la fase de oposición, con la distribución de turnos de la especialidad. La idea es sencilla: sigue el plan con el curso y usa tu tiempo en estudiar, no en decidir qué toca cada semana.

Cómo estudiar la parte teórica y los casos clínicos

Las dos pruebas de la convocatoria giran sobre las materias del puesto y sobre supuestos prácticos, así que conviene tratarlas como dos destrezas distintas.

Prueba teórico-práctica. El temario está organizado por aparatos y áreas, y esa es la mejor unidad de estudio: un tema, sus técnicas de imagen, sus patrones de afectación y sus diagnósticos diferenciales. No memorices listas sueltas; trabaja cada tema con la pregunta «qué prueba pido, qué espero ver y qué otras cosas pueden ser». Los temas transversales (12 a 17) son los que más se descuidan y los que se responden bien con una lectura atenta: medios de contraste y nefrotoxicidad, protección radiológica y justificación, RIS-PACS e indicadores de calidad, o docencia e investigación. Son contenidos acotados y rentables.

Casos clínicos. Aquí no se pregunta un concepto aislado, sino que se resuelve un supuesto con respuestas tipo test. Entrena con series cortas de casos y cronométralas: primero identifica el hallazgo, luego la técnica adecuada y por último el diagnóstico más probable. El tribunal fija antes del comienzo el número de supuestos, el tiempo máximo y, en su caso, la puntuación de cada uno, así que la estrategia de reparto de tiempo se decide el mismo día, pero la mecánica se ensaya antes.

Cómo practicar el test

El elemento que cambia la forma de practicar es la penalización de las respuestas erróneas, que la convocatoria recoge expresamente. El número de preguntas y la penalización concreta los determina el tribunal antes de empezar, de modo que no puedes ajustar tu estrategia a una fórmula fija de antemano.

Lo que sí puedes entrenar:

  • Simulacros con penalización. Corrige restando, no sumando solo aciertos. Así ves tu puntuación real y no la inflada.
  • Umbral de seguridad. Fija por escrito cuándo merece la pena contestar y cuándo dejar en blanco según tu seguridad subjetiva, y revísalo tras cada simulacro con los resultados en la mano.
  • Bloques mezclados. Los simulacros por temas dan falsa sensación de control; el examen salta de neurorradiología a protección radiológica sin avisar.
  • Revisión de errores. Cada fallo se anota con su causa: no lo sabía, lo confundí o lo leí mal. Las tres se corrigen de forma distinta.

Ten en cuenta además que la puntuación de la primera prueba se escala: los 33 puntos van a quien obtiene la mejor puntuación y el resto recibe la parte proporcional. No compites contra un corte fijo, sino contra el nivel del resto de aspirantes.

Errores típicos

  • Abandonar una de las dos pruebas. Cada una exige 16,5 sobre 33 y no se compensan entre sí. Preparar solo la teórica es la vía más rápida a quedar fuera.
  • Estudiar sin simulacros hasta el último mes. El formato test con penalización se domina practicando, no leyendo.
  • Dejar los temas transversales para el final. Contrastes, protección radiológica, organización y calidad y docencia son contenidos concretos y suelen decidir varios puntos.
  • Confundir la fase de oposición con el conjunto del proceso. Superar la oposición no cierra el proceso: después se valora el concurso de méritos, con documentación que se presenta en diez días hábiles desde la publicación del resultado definitivo de la oposición.
  • Ignorar la fecha de la convocatoria. El plazo de solicitud es de veinte días naturales improrrogables desde el día siguiente a la publicación en el BON, y la solicitud se presenta por vía telemática en la web de la convocatoria.
  • Planificar sin margen para el repaso. Un plan que llena las doce semanas de temario nuevo deja sin tiempo lo que más sube la nota: repasar y practicar.
  • Estudiar de memoria los protocolos. Los casos clínicos piden decidir con criterio, no recitar.

La convocatoria no fija el número de preguntas, la penalización, la duración ni los supuestos prácticos: todo eso lo determina el tribunal antes de cada prueba. Planifica, por tanto, para el formato descrito en las bases y no para una cifra concreta.

Más sobre esta oposición

Ver el curso: Curso bloque específico Facultativo/a Especialista de Área — Radiodiagnóstico (Navarra 2026)

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